Abrió sus puertas la Feria del Dulce Rita Lúquez, que este año llena de sabor y memoria la Plaza Alfonso López y el parque Los Algarrobillos, con más de 120 puntos que ofrecen lo mejor de nuestra tradición.
Dulces de leche, papaya, tamarindo, mamón, guayaba, ñame… sabores que cuentan quiénes somos y que hoy invitan a propios y visitantes a disfrutar de lo nuestro.
Pero esta vez, la feria tiene un significado aún más profundo.
Cada mesa, cada receta y cada sonrisa llevan el nombre de Rita Luques. Una mujer luchadora, emprendedora, que convirtió el dulce en sustento, en identidad y en oportunidad para muchas familias.
Su partida el año pasado, en medio de esta misma feria, dejó un vacío… pero también un legado inmenso.
Hoy, su familia la recuerda con amor, con orgullo… y Valledupar la honra como lo que fue: una mujer que endulzó la vida de toda una ciudad.
Porque esta feria no solo vende dulces…
vende esperanza, tradición y el trabajo incansable de mujeres que siguen escribiendo historia.
Hoy más que nunca, Valledupar sabe a Rita.
Quinto Poder


