Las autoridades en Valledupar se encuentran tras la pista del delincuente que le quitó la vida al prestamista Aldair Andrés Mendoza, de 31 años, en medio de un hurto en el barrio Don Carmelo.
En medio del dolor y la impotencia por la manera tan cruel en que le arrebataron la vida, su padre, Luis Mendoza, explicó que su hijo fue marcado desde que se encontraba en el centro comercial Mayales Plaza. Según relató, uno de los cómplices se le acercó, le hizo una pregunta y observó detalladamente todo lo que llevaba puesto antes de retirarse.
“Cuando él llega a la casa y están bajando a uno de los niños que venía dormido, el ladrón se le acercó y le manifestó a su cómplice por llamada: ‘aquí estoy ya’. Es cuando amenaza a mi hijo con un arma de fuego y le quita todo. En el video se escucha cuando su esposa le dice que entregue todo”, indicó el padre.
Asimismo, Luis Mendoza manifestó que su hijo fue trasladado inicialmente al Hospital Eduardo Arredondo Daza, sede San Martín, y posteriormente remitido a la Clínica Pediátrica Simón Bolívar.
“Hubo negligencia médica. Cuando él llega a la clínica, los galenos manifiestan que está bien, que está estable, sin hacerle ningún examen médico, aludiendo que fue un impacto por arma traumática. Sin embargo, cuando lo ven grave quieren reaccionar, pero mi hijo ya tenía varios órganos comprometidos debido al sangrado interno que tenía”, explicó.
Luis Mendoza también expresó su impotencia como padre: “Él entregó todo, pero no entiendo por qué reaccionó luego de esa manera. No pensó, quizás por la adrenalina. Él era de los que me decía que si le hacían un ‘quieto’, entregaba todo. Aconsejo a los jóvenes que en esos casos no pongan resistencia”.
Aldair Andrés Mendoza se dedicaba a la labor de prestamista y deja dos hijos: uno de tres años y un bebé de apenas 15 días de nacido.
Por último, la familia le pidió al alcalde de Valledupar, a la Policía Nacional y a la administración del alcalde Ernesto Orozco que este crimen no quede impune.
Quinto Poder