Tristeza y desolación embargan a los familiares de Natalia Castrillo Benjumea en esta Navidad. La joven fue hallada sin vida y enterrada en una fosa en la tarde de este miércoles 24 de diciembre, en el corregimiento de Llerasca, jurisdicción del municipio de Agustín Codazzi, Cesar.
Natalia había sido reportada como desaparecida la noche del sábado 20 de diciembre, luego de ser vista por última vez en compañía de un joven con quien, al parecer, se desplazaba hacia Codazzi. Desde entonces no se tuvo información sobre su paradero, lo que llevó a sus familiares a iniciar una intensa búsqueda y a difundir el caso a través de redes sociales.
Ante la falta de respuestas por parte de las autoridades, en la tarde del martes 23 de diciembre, familiares y habitantes de Llerasca bloquearon la vía nacional para exigir celeridad en las labores de búsqueda. Horas después, este miércoles, un hombre habría conducido a la Policía hasta un terreno cercano a una laguna, donde indicó que se encontraba el cuerpo de la joven.
Según versiones de la comunidad, la persona que guió a las autoridades sería el propietario de una finca cercana al lugar del hallazgo y, presuntamente, abuelo del joven con quien Natalia fue vista por última vez.
“Esta persona había sido detenida inicialmente, pero fue dejada en libertad por falta de pruebas. Hoy, su abuelo condujo a las autoridades hasta el sitio donde se encontraba el cuerpo. Además, es dueño de una finca cercana al lugar del hallazgo”, señaló un habitante del sector.
Al lugar acudieron unidades de la Fiscalía General de la Nación, el Ejército Nacional y la Policía, quienes realizaron la inspección técnica al cadáver y adelantaron las investigaciones correspondientes. El cuerpo fue trasladado a la morgue para los procedimientos legales.
Natalia Castrillo Benjumea deja dos hijos: una niña de 7 años y un niño de 2 años, quienes este 24 de diciembre afrontan la Navidad sin su madre.
Quinto Poder