En medio de expectativas y reparos institucionales, el Consejo Superior Universitario de la Universidad Popular del Cesar aprobó este lunes 6 de abril, con seis votos de diez, la creación jurídica de la nueva sede en el municipio de La Jagua de Ibirico.
La decisión marca un paso clave hacia la materialización de un proyecto esperado por años en el corredor minero del departamento, donde cientos de jóvenes ven más cerca la posibilidad de acceder a educación superior sin tener que desplazarse a Valledupar o Aguachica. Sin embargo, el respaldo no fue absoluto ni libre de condiciones.
La Gobernación del Cesar apoyó la iniciativa, pero dejó claro que su voto favorable está condicionado. La secretaria de Educación departamental, Yasmín Rocío García, advirtió que, aunque existe voluntad institucional para ampliar la cobertura educativa y llevar oportunidades a territorios con vocación productiva, el departamento no asumirá compromisos financieros para la ejecución de la obra.
“Reconocemos la importancia del proyecto, pero en este momento no podemos comprometer recursos del departamento”, señaló la funcionaria.
Además, la administración departamental encendió las alertas frente a la falta de estudios técnicos concluyentes. Según explicó García, actualmente no existen análisis financieros ni de pertinencia académica que garanticen la sostenibilidad del proyecto en el corto, mediano y largo plazo, lo que genera incertidumbre sobre su viabilidad.
Así, aunque la creación jurídica de la sede ya es una realidad, el proyecto avanza con desafíos importantes: asegurar su financiación, sustentar su viabilidad técnica y convertir la ilusión de toda una región en una obra concreta.
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