Como él lo hubiera querido: rodeado de familiares, amigos, seguidores y al son de acordeones y versos. Así fue despedido el maestro Náfer Santiago Durán Díaz en su natal municipio de El Paso, Cesar.
Este miércoles 30 de septiembre, en la plaza del municipio que lo vio nacer y donde forjó buena parte de su trayectoria artística, fue instalado el féretro del reconocido juglar vallenato. Hasta allí llegaron familiares, amigos, músicos y seguidores para acompañarlo en su último adiós, tras su fallecimiento ocurrido en la madrugada del martes 29 de septiembre en la Clínica Alta Complejidad del Caribe, en Valledupar, debido a complicaciones de salud.

Durante las honras fúnebres, el maestro recibió uno de los reconocimientos más importantes de la Sociedad de Autores y Compositores de Colombia (SAYCO): la Orden Santa Cecilia, máxima distinción honorífica de la entidad, otorgada en reconocimiento a su trayectoria, su aporte a la música colombiana y el legado que dejó como compositor y acordeonero.
El homenaje contó con la presencia de reconocidos artistas del folclor vallenato, entre ellos Poncho Zuleta, así como familiares, amigos y seguidores que se congregaron para despedir a uno de los grandes juglares de la música vallenata.
Entre acordeones, versos y muestras de afecto, El Paso despidió a uno de sus hijos más queridos, cuya obra y aporte al folclor quedan como parte de la memoria musical del Caribe colombiano.
Quinto Poder