Las autoridades departamentales y municipales permanecen en estado de alerta máxima desde ayer, cuando se declaró un incendio forestal en la Serranía del Perijá, específicamente en el municipio de Manaure, Cesar. El siniestro continúa activo y las labores de control no cesan.
Desde la Oficina Departamental de Gestión del Riesgo de Desastres se activó de inmediato la atención de la emergencia y se articuló el apoyo del Pelotón de Atención de Emergencias del Ejército Nacional – Bimoc, quienes en conjunto con los bomberos del municipio de La Paz y la Alcaldía de Manaure trabajan incansablemente para contener las llamas y evitar que el fuego avance hacia zonas de mayor valor ecológico.
Sin embargo, el llamado de las autoridades va más allá del combate directo. El Gobierno del Cesar hizo un pronunciamiento contundente dirigido a toda la ciudadanía: una sola acción imprudente puede destruir en horas lo que la naturaleza tardó décadas en construir. Los bosques, la fauna y las fuentes de agua que surten a las comunidades están en grave riesgo.
“¡No quememos nuestro futuro! Cuidar la Serranía del Perijá es responsabilidad de todos y para el bienestar de todos”, enfatizaron los voceros oficiales, insistiendo en que cuidar la Serranía del Perijá es responsabilidad de todos y para el bienestar de todos. Mientras los equipos de emergencia enfrentan las llamas, desde el Gobierno se reitera el llamado a la prevención y a denunciar cualquier actividad sospechosa que pueda originar nuevos focos de incendio.
La comunidad, por su parte, ha mostrado solidaridad apoyando con víveres y agua a los brigadistas que combaten el fuego en terreno. Pero las autoridades son claras: el mayor apoyo en este momento es la conciencia y la responsabilidad de cada ciudadano para evitar que estas tragedias se repitan. El futuro de la Serranía del Perijá está en manos de todos.
Quinto Poder



